miércoles, 1 de febrero de 2017

La Profecía (parte 1)

   "En el fuego, perece la guerra,
   En el hielo, perece el amor,
   Más en el infierno,
   Ni el hielo ni el fuego,
   Vencerán al señor."
Culto a Miguel

 
   La Profecía dicha por la Vieja Bruja en tiempos de guerra es, sin duda, el gran trasfondo de la historia del universo. En esta entrada os hablaré un poco de ella, de su inicio y de algunos textos que la conforman.
 
    El poder de la Vieja Bruja es, sin duda, desconocido. Como ya comenté en otras entradas, de ella se sabe, por ejemplo, que puede viajar en el tiempo, que puede crear luz y oscuridad, o que tiene el don de adiestrar rosas para convertirlas en profetas. Sin embargo poco se sabe del origen del poder de conjurar Profecías, ¿se deberá al poder de saber qué sucederá en el futuro?, ¿o tiene, de alguna manera, un ligero poder sobre el Destino del Universo? El Destino, aunque es un tema claro, todavía vive rodeado de muchas incógnitas. ¿Cuándo y cómo surgió? ¿Y qué es, en realidad, el Destino?

   Muchos creen que todos somos producto del verdadero Destino de la Vieja Bruja o de la misma Oscuridad, que el Universo solo es el tiempo personificado en un espacio, de ahí que siempre parezca en expansión. Es como la teoría de que todos somos producto de un sueño, con la diferencia de que todos somos reales. Las historias también hablan de Destinos que se sublevan y se personifican en seres mortales u otros objetos, que rápidamente se vuelven divinos. El reloj del Destino es un claro ejemplo de esto, y de algo de lo que hablaré en otra entrada.

   Se cree, en resumen, que todos somos el Destino de algo (ya sea la Vieja Bruja o la Oscuridad), y que, de forma compleja, cada uno ha labrado el suyo propio en consonancia con los demás y con el hilo central. Sería esta la razón de la existencia de la Profecía. Esta sería ese hilo que une todos los demás, y por eso, todos tenemos nuestro papel en ella, más o menos relevante. Y, también explicaría por qué la Vieja Bruja tiene el poder de conjurarla, al igual que Miguel tiene el poder de controlar el destino de los demás, ella lo tiene para hacerlo con el suyo propio.
 
   Esto convierte el Destino rápidamente en algo más importante de lo que parece. La Profecía sería el propósito de la Vieja Bruja que define su camino que, como un ente vivo, avanza sin premura hasta el confín de los tiempos.
 
   Volviendo al tema principal, la Profecía es conjurada por primera vez cuando Miguel, en un ataque de egocentrismo, va a ver a la Vieja Bruja amenazándola e imponiéndose sobre ella. Es una escena tensa donde ambas fuerzas se miden y se conocen por primera vez.

    —La Oscuridad creará furia, odio, dolor y miedo. Pero la Luz crea amor. Y el amor puede más que todo lo que tú defiendes —recitó la Vieja Bruja con el mentón en alto.
    —Nada más puede que mi Oscuridad. Os absorberá y admitiréis que no hay nada más poderoso que nosotros.
    —¿Nadie puede más que la Oscuridad? —dijo divertida—, observa cuán fuerte es mi Oscuridad.
    Y lo maldijo. El rey del mal estalló en llamas y todo lo poco reconocible del ángel que había sido desapareció. Este gritó presa del dolor.
    —¿Lo sientes? Eso lo has creado tú, y mira con qué facilidad se ha vuelto contra ti. Intenta volver contra mí lo que la Luz crea, lo aceptaré con alegría.
    El rey del mal se sintió más furioso que nunca.
    —Moriréis todos —dijo con odio en la voz.
    —Antes el amor acabará contigo. El amor que tanto odias se revelará contra ti para que jamás seas victorioso, y es más, un día este te vencerá para demostrarte lo equivocado que estuviste. Hasta ese entonces, arde en el fuego eterno de la persona que te amaba y al que traicionaste, así arda también tu alma para que cuando el día llegue, jamás termines en el seno de la Luz.
    El mensaje se extendió por todo el Universo y la Profecía cobró vida propia durante un instante en el que se dividió en multitud de pequeños trozos que, unidos, forman los hechos ordenados de las cosas que sucederán hasta el cumplimiento de esta. Poemas, canciones, propósitos..., todo forma parte de ella. El motivo de su separación fue para que Miguel no conociera todos los aspectos de la misma, pues el futuro no es fijo y varia como con casi todo. 

   A partir de ese entonces cada hecho que ha sucedido ha sido un motivo de espectación por parte de todos. Nadie sabe cuál es su papel en la guerra, por lo que, con las pistas tan desagrupadas, la opción de conocer la verdadera Profecía es casi nula. El hecho de que, a medida que avanza el tiempo, nuevos textos sobre ella se van conociendo, hace todavía más complicada la tarea. Un ejemplo es el momento en el que Khiraissa conoce su papel y los textos llegan hasta sus oídos sin que nadie más lo sepa (sumado a la maldición, que también forma parte de la misma).

"La joven azul escogió el negro y lo ocultó bajo su marca brillante, mintiendo, mintiéndose. Las estrellas cayeron del cielo una vez más y las sombras ardieron con fiereza. La sangre del mal llenó el corazón blanco y rojo, y sonaron los tambores de la guerra. La Vieja Bruja dijo: ella, siempre ella. Hielo, fuego y Oscuridad unidos. La sombra se cernió sobre la sombra, y de ambos surgió una piedra oscura que se juntó con otra piedra oscura. La mujer es la que lo evita, pero también la que lo olvida. Y bajo la lluvia al final la que lo incita."
Trozo de la Profecía

   Más adelante os hablaré más de la Profecía. Pronto subiré nuevos capítulos de mi novela al blog, recordar que la tenéis completa en megustaescribir.

   Saludos!

jueves, 26 de enero de 2017

La Profecía I. Hielo

Saludos!

  Entrada corta para informaros de que mi novela, La Profecía I. Hielo, está publicada completamente en megustaescribir. Si queréis acceder a ella y leerla, solo tenéis que clickar sobre el enlace de la palabra megustaescribir.

  Para aquellos que son nuevos os dejo el resumen a continuación:

Derhal está en guerra. Un hombre llamado Freran el Basto se ha hecho con el poder de gran parte del continente en un día, y amenaza con conquistarlo todo. Sin embargo, aún conociendo las oscuras historias que se cuentan de él, todavía existe una defensa que lucha por detenerlo. Con la ausencia de la diosa y con un solo dios, tendrán que buscar el modo de enfrentarse al mal que asola sus tierras en una misión en la que se conocerán mejor a sí mismos y se enfrentarán a un sinfín de misterios que los llevará a descubrir el poder del hielo, del fuego y de la Oscuridad.

  Y también les dejo la portada y contraportada temporal.

  Pasen un buen día!

miércoles, 11 de enero de 2017

II era. El Destino

  A lo largo de varias entradas os he hablado del Destino como un nombre propio. Por eso en esta entrada os intentaré explicar qué es exactamente (es complicado de explicar, así que intentaré hacerlo lo más claro posible).

"Escoge, pequeña, si quieres tomar el camino luminoso o el camino oscuro. Tras él te aguarda tu Destino"
Ritual angelical para buscar el Destino


  El Destino era la principal función de Miguel después del amor. Sin embargo, este no fue siempre suyo. Era una tarea que compartía con Azazel, uno de los ángeles más sonados en las historias por ser la que controlaba lo más importante del Destino. Finalmente este se le fue arrebatado por Gabriel, que, ingenuo de lo que se le pasaba por la mente de su hermano, se lo dio en su totalidad.

 Cuando la Oscuridad creó a la Vieja Bruja, y esta creó luego a la Luz para que finalmente los ángeles existieran, se estableció una especie de curso paralelo entre una realidad y la otra, una especie de ley que se cumplía de forma natural. 

  Una no podía existir sin su otra mitad. 

  Ese curso paralelo hacía que una idea tuviera por consecuente su otra idea, una evolución de la misma tanto pasada como futura al que llamaron Destino. Y este se componía de dos partes: el físico que era el que Miguel controlaba al unir a los ángeles para siempre, y el temporal, del que Azazel se ocupaba.

  Azazel observaba los destinos de los ángeles, y como mucho los vigilaba y encaminaba siempre que no interfiriera demasiado en su curso. Todos estamos condicionados, ya que nosotros mismos decidimos qué haremos con nuestra vida, consciente o inconscientemente. Por este motivo, si Azazel interfería demasiado en un destino hasta hacerlo cambiar drásticamente de trayectoria, cambiaba al propio ente para que este curso paralelo persona-destino siguiera unido. Era imposible cambiar un futuro sin que el ente haya cambiado de parecer, y no se puede cambiar a un ente si su destino sigue siendo el que es. Esta es la ley que el Destino establecía en el Universo.

  Y eso fue exactamente lo que Azazel hizo y el motivo por el que Gabriel le arrebató el poder y se lo entregó a su hermano, ingenuo. Al intentar modificar el destino de un ángel a su conveniencia, sentenció su trabajo y su vida, y fue castigada duramente por ello.

 Finalmente, cuando Miguel cayó, se llevó consigo el Destino y el amor, los pilares más importantes de la vida y del Universo. Y es por eso que la lucha contra él es complicada de ganar.


viernes, 6 de enero de 2017

II era: La Gran Guerra

"Y Miguel, enojado, se dio la vuelta y alzó sus alas grises hacia el cielo ante la mirada de Gabriel. ¡Detente!, le gritó este. Pero Miguel no escuchó. La luz brilló con fuerza, como gritándole, ¡detente!, pero siguió avanzando, aunque las alas le dolían por tal brillo. Los demás ángeles se quedaron viéndolo. “¡Yo soy la fuerza! ¡Yendo contra la Luz, soy más fuerte!”, gritó, y su voz se alzó por encima de los cielos, y retumbó por cada esquina del Universo. Las estrellas fueron testigos, y los planetas también, y las criaturas de Zeraquiel alzaron el rostro y también oyeron. “Se acercan tiempos oscuros”, dijo Neptuno."

   La Gran Guerra de los ángeles fue cruel y terrible. Muchísimos perdieron la vida en vano, y muchos más se dejaron perder en el mal de Miguel, que, en lo que parecía una perfecta relación con sus hermanos, se dejó caer alejándose de ellos, de la Luz, y de todo lo que creía conocer.

  Las cosas, por desgracia, no sucedieron de un día para otro. Algunos, entre los que Khiraissa, la última heredera de Neptuno, se encuentra, creen que su propia misión le pudo. Miguel era el ángel más brillante y risueño de los tres, por eso cuando nació lo hizo de la forma más luminosa posible. El amor y el Destino eran sus tareas: saber cuándo alguien amaba y unir esas personas para siempre jamás, y controlar el destino de esos seres.

  El amor era un sentimiento único en los ángeles. Con un significado mucho más puro de lo que actualmente conocemos, el amor simplemente unía a dos personas, independientemente de cualquier diferencia, y las hacía felices para la eternidad que duraran sus vidas. Simple, sencillo, agradable. ¿Quizás Miguel se sentía solo viendo a tantos ángeles siendo y viviendo felices gracias a él?

"Yo soy el único que no puede amar ni ser amado. La Luz ha sido cruel conmigo".

  Con esa creencia en su cabeza, esta debió de ser la razón por la que la Luz en su pecho y alma se fue apagando a medida que se alejaba, sin quererlo, de su bondad y cariño. Durante este descenso silencioso se le atribuyen multitud de engaños que, todos escritos en Las traiciones de Miguel, desequilibraron por un momento el Universo. Un extraño y horrible juego que había empezado sin avisar a nadie, y de los que muchos sufrieron las consecuencias.

  Poco después de que Zeraquiel decidiera ser la primera en crear una forma de vida, los neptunianos, Miguel estalló y decidió dejar de sufrir en silencio. Fue el día de la ascensión, y a la vez, de la caída. En una gran demostración Miguel enseñó sus cartas e incitó a los demás que siguieran su camino.

  Y, por desgracia, muchos lo hicieron.

  El gran descenso fue una visión que Gabriel, enojado, observó desde los cielos de la ciudad celeste con el pecho totalmente vacío. Le había traicionado la persona que amaba, que, ingenuo, no había comprendido que ya había nacido con el regalo del amor de sus hermanos. Aquello lo volvió loco de ira y le alejó también de la Luz, no lo suficiente para traicionarla, pero sí para no comprender que el bien desaparecía de su corazón. En un intento de venganza, él fue el segundo que creó una nueva forma de vida: los mercurianos, los guerreros que portarían el fuego de su espada y de su venganza.

  Fue así como empezó la Gran Guerra. Sin darse cuenta de lo que realmente había ocurrido, ambos bandos se enfrentaron ante una Luz horrorizada, que no entendía cómo podía haberse destruido todo con tanta facilidad. Así se hizo la primera división de lo que era vida y muerte, y con ella muchas más, la noche y el día, la felicidad y la tristeza, y, finalmente, la Luz y la Oscuridad, una Oscuridad totalmente nueva y diferente a la original.

Miguel bañado por la Oscuridad
  Los ángeles que siguieron a Miguel sufrieron las consecuencias más que nadie. La idea no había surgido de su mente de forma natural, sino artificial. La lejanía con la Luz los enloqueció, les arrebató la felicidad, la bondad, la paz. Los sentimientos que Miguel había creado fueron su única realidad: dolor, ira, tristeza, soledad..., y, en las profundidades del vacío, sus alas y ojos se oscurecieron tanto que, con el paso del tiempo, se volvieron negras como la noche. Les llamaron los ángeles caídos de Miguel.

  Sin embargo, el momento en el que Miguel, en un intento de aumentar su poder, decidió amenazar en persona a la Vieja Bruja, fue el fin de la Guerra. Una maldición cayó sobre él, y una Profecía que auguraba su derrota fue pronunciada por la Vieja Bruja a modo de venganza. Ambas cosas asustaron a aquellos que todavía no se habían convertido en ángeles caídos, y, aterrorizados, alzaron el vuelo de vuelta al lugar del que habían huido, ingenuos.

  Gabriel ya no era el mismo cuando regresaron. No existió perdón para ellos, por lo que este no los aceptó en sus filas. A modo de castigo, convirtió sus alas, todavía ligeramente blancas, en rojas: toda la sangre que habían derramado en la Gran Guerra sería el líquido que les diera color. Todas las muertes que habían causado vivirían durante su eternidad tras sus espaldas. Finalmente, los desertó.

  Fue una época triste en la que aquellos que volvieron a su hogar tras la guerra lloraron amargados la pérdida de sus amados. Era la primera vez que lloraban, también que se sentían tristes.

  El virus de Miguel había calado hondo en todo y en todos.

  Finalmente, lo que al principio era un Gran Bando, se dividió: el bando del Bien, liderado por Gabriel; y el bando del mal, liderado por Miguel.

  A partir de ese momento, la Profecía se convirtió en lo único importante para todos.


jueves, 5 de enero de 2017

La II era: Era de los ángeles

"Y Gabriel alzó su puño, y en él tenía una gigante espada de fuego que la Luz le entregó tras crearlo. Todas las cosas a su alrededor se postraron ante él, y un grito de guerra salió de su garganta haciendo temblar el Universo; había nacido un guerrero."

  La II era es, sin duda, la gran era de los ángeles. Una extensa época llena de momentos históricos que le dieron forma al vacío mundo que nos había dejado la Vieja Bruja. Trataré esta época por trozos, ya que hay mucho de lo que hablar, y muchos personajes que comentar. A medida que vaya introduciendo nuevos datos sobre esta era, iré actualizando finalmente el apartado de era, objetos, geografía y personajes (ya que esta era cuenta con bastante de todos ellos). 

  Hoy os hablaré de los ángeles.

  Los ángeles son sin duda, unos seres grandiosos. Lo más peculiar de ellos es que no son todos iguales respecto a su físico: los habrá con los cuellos más altos o más cortos, con dos ojos o más, con cabello o sin él, con orejas de diferentes formas... Es por eso que, cuando los ángeles decidieron crear la vida, cada cultura tiene un aspecto diferente, ya que cada ángel se dedicó personalmente a ese mundo. Lo único que los iguala son sus alas, de un blanco puro (aunque, por diferentes motivos de los que hablaré más adelante, los hay de otros colores), densas y que caen hacia el suelo arrastrándose como la cola de un vestido. Se dice que tienen alas porque estas son el cordón umbilical que los une con su creadora, la Luz, lo último que los separó finalmente de ella.

Zeraquiel
  Y, por encima de todos ellos, están los Tres.

  Los Tres son los primeros ángeles que surgieron del seno de la Luz: Zeraquiel, Miguel y Gabriel. Cada uno personifica un aspecto: Zeraquiel personifica la familia, el cariño y el afecto por la vida; Gabriel personifica la protección y la lealtad, y Miguel el amor puro que une un ser con otro. La fuerza con la que esta los dotó fue tal que pronto se convirtieron en los que tomaban decisiones, en el jurado de los hechos.

  De entre los demás ángeles los que más destacaban por su ocupación eran los juzgadores. Su vida era para y por su trabajo, e iban con una gran balanza siempre en la mano juzgando a aquellos que el Destino cruzaba en su camino. Después los había vigilantes de mundos, creadores de planetas, un vigilante del Destino, creadores de estrellas...

miércoles, 4 de enero de 2017

La I era: Era de Creación

"Volví y sentí lo incierto,
        Comprendí y hallé el camino,
        Para derrotar y sobrevivir al Destino,
        Porque un amor había sido creado
            Para ser destruido."
Extracto de la Profecía                          


  "Según algunos, hubo un Dios Todopoderoso que existió desde siempre y que creó todo lo que conocemos. También hay historias que relatan como más de un Dios ayudó a fecundar la vida y todo lo que la rodea. Hay culturas más lejanas que dicen que todo surgió de una estrella triste y su amante, en una desgarradora historia en la que la vida surgió como bastarda del amante con otra estrella.
    La única verdad es que antes todo era Oscuridad, una Oscuridad solitaria, triste y vacía. Siempre lloraba de tristeza en una etapa en la que ni siquiera había tiempo, y lamentaba su soledad. No tenía extensión ni dimensión. Lo abarcaba todo, que al mismo tiempo no era nada, porque de aquella no había ni siquiera espacio."

  Así es como Neptuno empieza a contarnos la realidad de su mundo: todo surgió por amor.

  El Universo cuenta con varias eras, y esta, la llamada Era de la Creación, es la más importante y también la más corta y con menos sucesos históricos. Es aquí donde nos encontramos con los pilares  de lo que hoy en día conocemos: la vida y el inmenso hábitat en el que convivimos.

  Como dice Neptuno, al principio solo había Oscuridad. Todos los días lloraba de tristeza y esas lágrimas fueron las primeras formas que hubo en el Universo, formas que se fueron acumulando hasta formar un pequeño lago invisible donde surgió la primera forma de vida.

  Nadie sabe cómo, algunos se aventuran a decir que fue la tristeza que, con las lágrimas, formaron un ente con vida. El hecho fue que de ese lago surgió una figura que al principio era extraña y sin detalle, totalmente cubierta de las lágrimas de su creador. Cuando este comprendió que lo que se hayaba delante de él le superaba, se sintió ciertamente fascinado por su obra. 

Momento en el que la forma de La Vieja Bruja empieza a coger forma
  La figura se hizo llamar con el paso del tiempo La Vieja Bruja. Se trataba de una mujer con grandes dones que la convirtieron en un ser que causaba respeto y temor allí donde iba. Podía viajar en el tiempo y crear Luz, así que eso fue lo primero que hizo: regalarle a la Oscuridad el amor de un bello, luminoso y feliz ente. Alegre y resuelta, cuando no viajaba en el tiempo se quedaba tranquila observando como estos, felices, disfrutaban de una eternidad llena de amor y compañía.

  Al igual que la Oscuridad había creado a la Vieja Bruja, la Luz no quiso ser menos, y en una gran revelación creó sus propios seres dándoles lo más importante de ella: el amor, el bien, y la pureza. Así surgieron los ángeles, seres alados cuya importancia se hizo tan vital que no hay una sola cultura en el Universo que no sepa de su existencia, porque fueron ellos, finalmente, los que crearon la vida a su imagen y semejanza.

Sobre mí

  Hola a todos y a todas!!

  Antes de comentar nada sobre mi proyecto quería hablar un poco sobre mí y sobre mis intereses, para que os hagáis una idea de lo que os podéis encontrar en este blog. ¡Allá voy!


  Sobre mis datos personales no voy a decir mucho, solo que me llamo Luz, soy española y actualmente tengo 20 años. Muy joven todavía, sin duda, ¡y mucha vida por delante para aprender!

  Me gusta que me conozcan por mis apodos, algunos me llaman Iceme, yo quiero promocionarme con el seudónimo Neptunian, porque para mí ese personaje es vital.

  La creación de ese personaje se remonta a hace 8 años apróximadamente, en el que, por una broma con un amigo que decía que era de Mercurio, dije que yo era de Neptuno. Sin duda las cosas dentro de mi cabeza se me fueron de las manos, y en un año tenía la personalidad de mi personaje totalmente detallada. ¡Y lo que me quedaba!


  Estudié un ciclo de patronaje y moda porque me apasiona el diseño. En realidad me apasionan muchísimas cosas. Nací dibujando, escribiendo y bailando, son las cosas que he hecho desde siempre y que más me definen. También me encanta la fotografía, la poesía, componer canciones (aunque por desgracia no he tenido tiempo para aprender a tocar instrumentos), o actuar. Alejándome un poco del mundo artístico me encanta la astrología y la astronomía. La primera, independientemente de lo real que sea, me parece algo muy interesante, y lo segundo es algo que desde pequeña me ha interesado, y para lo que espero poder dedicarme próximamente: mi misión actual de vida es estudiar física para especializarme en astrofísica.

  Referente a proyectos literarios el primer libro que escribí fue cuando estaba en primaria, y recuerdo haberlo hecho todo a máquina de escribir, más de 200 páginas en A5, menudo esfuerzo jajaja. Luego en el instituto escribí una saga de 5 libros también de gran extensión que me ayudaron muchísimo a formar el mundo de mi proyecto. Actualmente creo que en general son malísimos, lo cual es comprensible, eran los primeros... xD, pero merecen la pena, así que, dejando lo más importante espero poder modificarlos, porque son vitales en mi proyecto. Después de ese vinieron muchos libros más, tanto acabados como sin terminar. Y todos bien anchotes, no se me da bien escribir cuentos, tiendo a alargarme...

   Y, finalmente, referente a mi estilo... hay algo que no me entusiasma y que si leéis mis obras observaréis, y es el romanticismo. Es decir, en mis libros pueden haber romances sin ningún problema, pero me parece mucho más interesante temas como tensión sexual que romances rápidos y sencillos. Fácilmente pueden pasar 300 páginas y todavía no haber un beso aunque desde menos de la mitad del libro se sepa que hay feeling entre dos personajes. Me gusta la acción, me parece vital para enganchar en una obra, pero en lo que más me centro es en la evolución psicológica de los personajes y en temas que hagan pensar al lector. Muchas veces me sorprendo a mí misma discutiendo en la piel de mi personaje con otros por defender mi idea, y es gracioso cómo me absorbe.
  Lo que creo que mejor se me da es el terror, pero por algún motivo no me dedico a ello. Sí tengo momentos de tensión y mal rollo en mis libros, pero más que por intentar meter algo que me gusta es porque mis libros suelen tener un poco de todo. Mi proyecto tiene obras de carácter fantástico, futurista, realista, ciencia ficción... la variedad es el poder del hombre, por qué encasillarse en un estilo.
  Es difícil destacar en un mundo con tantas personas como es el nuestro. Avanzamos con gran rapidez y cada día se inventan nuevas cosas. Avanzamos sin freno y ser diferente y único cada vez se convierte en un proyecto más complicado pero más buscado. En un mundo muy centralizado la gente intenta hacerse ver y diferenciarse de los demás. Lo admirable no es conseguirlo, que lo es, sino luchar e intentarlo sin rendirse jamás. Yo no soy muy diferente de esas personas, y puede que en toda mi vida no consiga eso que me haga la primera o me haga diferente a los demás, que lo soy (porque todos somos únicos al fin y al cabo), pero soy feliz intentándolo. 

  La vida consiste en ello.

  No os rindáis con lo que verdaderamente importa.




Pasad un estupendo día, nos veremos en un rato en una nueva entrada donde estrenaré finalmente el blog con información del proyecto.

PD: actualicé megustaescribir con dos capítulos nuevos.

 
biz.